viernes, 15 de octubre de 2010

ACV, ¿la nueva pandemia?

Un accidente cerebrovascular (ACV o ACVA), ictus cerebral, apoplejía, golpe o ictus apoplético o ataque cerebral es la pérdida de las funciones cerebrales producto de interrupción del flujo sanguíneo al cerebro y que origina una serie de síntomas variables en función del área cerebral afectada.
Lo que diferencia el ACV de otros conceptos similares es la consideración de ser un episodio agudo y la afectación de las funciones del sistema nervioso central.
Cuadro clínico
Los síntomas de un accidente cerebrovascular son muy variados en función del área cerebral afectada. Desde síntomas puramente sensoriales a los puramente motores, pasando por los síntomas sensitivomotores. Los más frecuentemente diagnosticados son los siguientes:
  • Pérdida de fuerza en un brazo o una pierna, o parálisis en la cara ( hemiparesia / hemiplejía ),
  • Dificultad para expresarse, entender lo que se le dice o lenguaje ininteligible (afasia),
  • Dificultad al caminar, pérdida de equilibrio o de coordinación,
  • Mareos, dolor de cabeza brusco, intenso e inusual, casi siempre acompañado de otros síntomas,
  • Pérdida de la visión en uno o ambos ojos,
Además de las manifestaciones físicas, hasta un 50% de las personas que sobreviven a su ataque cerebral sufren depresión durante los primeros años. A pesar de esto, en la mayoría de los casos se omite el diagnóstico, lo que repercute negativamente en el paciente.
No obstante, numerosos cuadros de ACV de baja intensidad y duración pasan inadvertidos por lo anodino de la sintomatología: parestesias, debilidad de un grupo muscular poco específico (su actividad es suplida por otros grupos musculares), episodios amnésicos breves, pequeña desorientación, etc. No sería muy descabellado decir que son estos síntomas menores los más frecuentes, teniendo una gran importancia, porque ponen sobreaviso de la patología subyacente de una forma precoz.
Rehabilitación
Se requiere de un programa de rehabilitación interdisciplinaria que provea una asistencia integrada para las personas que han sobrevivido a un ataque cerebral. Que atienda tanto los aspectos motores como los relacionados con el habla, los trastornos visuales, las actividades de la vida diaria y las secuelas incapacitantes como la espasticidad, para que el sobreviviente del ACV puedan alcanzar un grado de independencia suficiente como para retomar, al menos parcialmente, sus actividades habituales. Otro grupo que se ve afectado luego de un ACV son los familiares y amigos de la persona quienes requieren de la orientación sobre la mejor manera para acompañar a la persona que se está recuperando de su ataque cerebral.
Prevención
  • Lo fundamental es controlar los factores de riesgo asociados; fundamentalmente, son la tensión arterial, el colesterol y la diabetes,
  • Evitar tabaco y alcohol,
  • Hacer vida sana: ejercicio físico, dieta saludable rica en verduras, frutas y grasas poli-insaturadas (EPA, DPA, DHA), con poca sal y evitando elevadas cantidades de grasas saturadas y azúcares (harinas),
  • Seguir las recomendaciones del médico de cabecera, quien tiene acceso a la información pertinente relacionada a la situación y enfermedades de cada individuo,
  • Evitar el sobrepeso,
  • Evitar deportes de contacto o sobreesfuerzos.
El éxito del tratamiento depende de:
  • El compromiso del personal de salud, cumplir y hacer cumplir los programas de prevención y control de factores de riesgo,
  • La administración de medicamentos adecuados como Copidrogel, Ticlopidina y el uso de heparina como terapia antitrombótica en pacientes que han tenido AIT,
  • La magnitud del daño que haya producido el ACV,
  • La destreza del equipo de rehabilitación para involucrar a la familia, al individuo, y al cuidador con el plan de cuidados,
  • El estado de ánimo del paciente para desarrollar mecanismos para lograr la adherencia al programa de prevención de factores de riesgo,
  • El apoyo que reciba de familiares, amigos y control del entorno social donde se desarrolla el individuo,
  • Dar a conocer los avances de los pacientes, de los grupos, las clínicas y organizaciones que trabajan en beneficio del control de los factores de riesgo,
  • Promover la investigación en este campo, para que se formulen nuevas hipótesis y se ponga en práctica el control de estos factores de riesgo y de igual forma mejorar las condiciones de vida de los individuos que padecen lesiones discapacitantes por un ACV.
Fuentes:
Revista de enfermería - Accidente cardiovascular
http://encolombia.com/medicina/enfermeria/enfermeria5402-memorias2.htm
Wikipedia - Enfermedad cardiovascular
http://es.wikipedia.org/wiki/Acv
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