sábado, 13 de diciembre de 2008

De viaje

La hora no existe, el destino es incierto. Lo único que veo en mi camino son esas lineas blancas que están una a continuación de otra, las cuales veo pasar a una gran velocidad. Al mirar por la ventana del ómnibus veo como esas lineas se alejan y llegan otras. Hasta que llego a mi destino, una terminal de color blanco y compuesta por calles de tierra, que dan cuenta que llegue a mi destino. San Clemente, una ciudad balnearia del Partido de La Costa, la cual me dio la posibilidad de conocer Mundo Marino y Las termas.
En Mundo Marino viví un sueño que desde pequeño fue opacado por mi directora de la primaria, la cual impuso que no debíamos ir por que eramos conflictivos como grupo. Pero bue.. corrió mucha agua debajo del puente y fui,conociendo a los lobos marinos, los delfines y a las pingüinos, jeje...!!
Luego me dirigí a otro de mis destinos, las termas. Un lugar en donde se encuentran piletas con diferentes temperaturas, las cuales te relajan y te desconectan de la realidad.
Asimismo, me deleite en las playas juntando caracoles y realizando diferentes caminatas que me desconectaron de la realidad por unas horas.
Así fue este viaje que tuvo de todo un poco y en el cual pude cumplir uno de mis sueños.